La
educación como un fenómeno social.
Pues bien, la educación emerge como un fenómeno
social no sólo por sus fines (integrar al niño al mundo-sociedad), sino también
porque aporta con su ejercicio a la conformación de la realidad social y
cultural de los distintos grupos humanos.
La Educación es un fenómeno complejo, requiere de diversas disciplinas para poder
explicarla. Muchas veces es vista desde la
Psicología , pero la siguiente es una mirada sociológica, como
un fenómeno social, y nos puede ayudar a entender lo que sucede y saber para
qué educar.
Que la
educación es un fenómeno social es, a estas alturas, una idea asumida por todos
aquellos que algo tienen que decir acerca de ella. Ya en sus albores la
sociología se ocupaba de ello: Émile Durkheim lo aclaraba de la siguiente
manera "la educación común es función del estado social; pues cada sociedad busca
realizar en sus miembros, por vía de la educación, un ideal que le es propio". De ahí
también la importancia política de la educación: la posibilidad de establecer
un determinado orden social descansa en la forma cómo los ciudadanos entienden
el rol de la sociedad, de sus organizaciones y de ellos mismos dentro de este
sistema de relaciones; y esa forma de entendimiento sólo es posible de lograr
mediante la educación de las personas. Hablamos entonces de la construcción del
espacio social (Bourdieu), es decir, de esa realidad invisible que no se puede
mostrar ni tocar con los dedos y que organiza las prácticas y las
representaciones de los agentes de una sociedad. Lo anterior sólo es posible
mediante un proceso de transmisión de conceptos de persona a persona, de un
educador a un educando -un proceso comunicativo según Habermas- a través del
cual se van asimilando las particulares maneras de entender el mundo que cada
sociedad y, por ende, cada cultura ha asumido para sí.
Ahora
bien, el hombre, ser social por naturaleza, se hace -o rehace- en la medida en
que es educado. Antes ya hacíamos mención de Hanna Arendt (1993) quien
explicaba el proceso de aprendizaje humano desde el punto de vista de su
incorporación al mundo, bajo la idea de que su naturaleza social no basta para
adaptarlo a la vida organizada con otros seres humanos, pues no hablamos de
organizaciones sencillas, sino complejas, cargadas de historia, valores e
intrincadas significaciones,
La
educación lo que propone es la construcción de un "hombre nuevo",
distinto de cómo lo ha engendrado la naturaleza, busca crear un ser social;
pues es la sociedad la que nos enseña a dominarnos, a constreñirnos, es
también, siguiendo sus necesidades, la que decide la cantidad y naturaleza de
los conocimientos que debe recibir el niño y es la que conserva la conciencia
adquirida por las generaciones anteriores y también la que la transmite a las
nuevas generaciones.
La
educación es además la herramienta privilegiada de reproducción social, es
decir, del mantenimiento del orden social según la más antigua tradición
cultural. En esto creo que hay que detenerse un poco. Pierre Bourdieu explica
que el espacio social u organización de la sociedad se funda en un capital
cultural, es decir en la herencia cultural -o más bien manera de ver al mundo-
que ese espacio social tiene. De este modo la sociedad se organiza en torno a
valores determinados que son los que en definitiva explican dicha organización.
Extraído de
Educación, compromiso social y formación docente